En ocasiones sólo quiero gritar, esconderme bajo la cama o simplemente dejar de respirar.
Quiero creerme que sólo fuiste una experiencia más, pero no te puedo olvidar.
Echo de menos mi inocencia estando a tu lado, cuando te intentaba amar.
Se extrañan las risas todas las tardes cuando no parabas de bromear.
Pienso en los días que compartíamos en los que me solías cantar.
Llegue a creer que el cuento en el que vivíamos no sólo consistía en soñar.
A pesar de todo esto quiero olvidar, volver a querer y volver a empezar...
domingo, 6 de marzo de 2011
sábado, 5 de marzo de 2011
Ese viejo mundo...
Cuando somos niños sólo soñamos con ser adultos, ahora que lo somos echamos en falta la inocencia de ser niños...
Si miramos hacia atrás te puedes dar cuenta de cada risa que compartiste con otros niños, de cada llanto absurdo porque te habían quitado un juguete, de cada cuento que te contaban antes de ir a la cama, de lo bonito que era creer en las hadas, de lo dulce que era dormir junto a tu peluche.
Si miramos hacia atrás te puedes dar cuenta de cada risa que compartiste con otros niños, de cada llanto absurdo porque te habían quitado un juguete, de cada cuento que te contaban antes de ir a la cama, de lo bonito que era creer en las hadas, de lo dulce que era dormir junto a tu peluche.
De todo esto, ¿qué queda ahora?
Ahora ya no existen ese tipo de ilusiones, sueños... despiertas y te das cuenta que no quieres crecer, que no pase el tiempo y extrañas ese viejo mundo...
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)